Publicado en por Carmen ortiz

A veces toma décadas para que los pueblos despierten de la ilusión de que dónde se encuentran es el único lugar en el que pueden estar.

Y es que sabemos que los boricuas tenemos una historia peculiar, que entre otras cosas nos dejó una aparente comodidad que se transformó en píldora para adormecer nuestra creatividad, iniciativa y deseos de evolucionar por cuenta propia.

 Creencias que nos limitan

 Y en esa mezcla de pieles y también de identidades dónde se nos olvida quienes realmente somos, hemos mezclado la política, la religión, nuestros valores y finalmente dejando atrás el sentir genuino de nuestra gente que no proviene de ninguna institución o persona sino del corazón solidario que todo taino posee.

Que hoy nos demos cuenta que es la hora de transformar tantas creencias absurdas que se han acumulado en los 3,515 mi² que mide Puerto Rico, es un despertar para todos.

 Apostando al cambio de creencias

Son muchos los movimientos que ahora se levantan por muchas causas sociales que son necesarias de atender en la Isla, pero detrás de todas ellas están las creencias sociales que aún necesitamos transformar. Apostamos a este cambio de mentalidad en cada Mensaje que compartimos en Puerto Rico viste de Esperanza.

Además, nuestra tienda contribuirá de todas las formas que nos sean posibles en apoyar a tantas poblaciones vulnerables que viven en Puerto Rico en medio de todo este proceso de transformación que amerita en compromiso de todos.

 Acompáñanos en nuestras redes sociales bajo Puerto Rico viste de Esperanza y recuerda ¡Viste un Mensaje y haz la diferencia!